El exgerente de Segura EP y mano derecha del alcalde procesado Aquiles Álvarez, Fernando Cornejo, admitió públicamente que mantuvo reuniones con el expresidente Rafael Correa para coordinar la instalación de salas espejo en el sistema de videovigilancia de Guayaquil.
La confirmación se dio durante su comparecencia en la Comisión de Seguridad de la Asamblea Nacional, presidida por la legisladora Inés Alarcón. “Yo lo primero que hago es no mentir”, aseguró Cornejo, al reconocer la autenticidad de los audios que revelan las conversaciones sobre el proyecto.
Alarcón cuestionó duramente al exfuncionario y pidió explicaciones sobre cuántas veces se reunió con Correa, planteando dudas sobre un posible tráfico de influencias y la existencia de una red de espionaje político desde Segura EP. “El pez muere por su propia boca”, afirmó la asambleísta, al señalar que la careta se había caído.
El caso se suma a la lista de procesos que involucran al alcalde Álvarez, actualmente bajo prisión preventiva por el caso Goleada, y refuerza las sospechas de vínculos entre actores políticos y estructuras de poder paralelas.
La revelación de Cornejo abre un nuevo frente de debate sobre el uso de sistemas de vigilancia en Guayaquil y el rol de figuras políticas en su manejo. La Asamblea Nacional continuará con la fiscalización para determinar responsabilidades y posibles delitos.