El presidente Daniel Noboa supervisó los avances del embalse Chiquicahua, una obra estratégica que garantizará agua de riego agrícola y ganadero en la provincia, mitigando los efectos de las sequías y el estiaje. Con una inversión de USD 30,89 millones, el proyecto registra un avance físico del 90 % y se prevé su conclusión en octubre de 2026.
La infraestructura beneficiará directamente a más de 12.500 familias en las parroquias de Santa Rosa, Juan Benigno Vela y Pilahuín, asegurando la sostenibilidad de la producción local y blindando la economía de las familias campesinas.
María Pilamunga, agricultora y ganadera, destacó: “Esta obra va ayudar bastante para el riego, para que puedan tomar el ganado. Lo que yo vendo me sirve para el estudio de las guaguas y para la comida”.
El subgerente del Banco de Desarrollo del Ecuador, Damián Ochoa, subrayó que este tipo de proyectos garantizan la soberanía alimentaria y permiten la comercialización de productos en todo el país: “Este tipo de proyectos garantiza el riego durante todo el año, incluyendo la fase de estiaje”.
Impacto social y económico
- 138 plazas de empleo generadas durante la ejecución.
- Seguridad hídrica para la producción agrícola y ganadera.
- Fortalecimiento de la economía rural y la competitividad provincial.
- Tranquilidad para las familias productoras frente a las sequías recurrentes.
Con el embalse Chiquicahua, el Gobierno reafirma su compromiso con una de las zonas más productivas del país, transformando la infraestructura en dignidad, oportunidades y bienestar.