En una operación conjunta entre el Ejército Ecuatoriano y la Agencia de Regulación y Control Minero (ARCOM), se neutralizaron tres campamentos dedicados a la minería ilegal en los sectores de Rumiñahui y Bella Rica, provincia de Azuay. Los sitios, encontrados abandonados, fueron intervenidos para erradicar infraestructura utilizada en la extracción no autorizada de minerales.
Durante la acción, las fuerzas militares decomisaron y destruyeron materiales explosivos como nitrato de amonio, combustible, un compresor industrial y elementos de una bocamina activa. Además, se procedió a la inhabilitación permanente de una excavadora y una volqueta que operaban en la zona, impidiendo su reutilización en actividades ilícitas. Estas medidas buscan cortar de raíz las operaciones que generan daños ambientales irreversibles y ponen en riesgo la seguridad de las comunidades cercanas.
La operación forma parte de la estrategia nacional para combatir la minería ilegal, que ha intensificado su presencia en zonas de alta vulnerabilidad ecológica y social. El Ejército reafirmó su rol en la protección de los recursos naturales, la soberanía territorial y la lucha contra economías criminales que operan al margen de la ley. Las autoridades destacaron que acciones como esta contribuyen a recuperar el control del territorio y prevenir la contaminación de fuentes hídricas y suelos.
Con esta intervención, se refuerza el mensaje de cero tolerancia hacia la explotación minera sin permisos, al tiempo que se invita a la ciudadanía a reportar cualquier indicio de actividades irregulares en sus localidades. Las Fuerzas Armadas y ARCOM continúan con operativos similares en otras provincias para desarticular redes que afectan el desarrollo sostenible del país.