Un dron marino se autodetonó la mañana del viernes en el puerto rumano de Constanza, informaron autoridades locales. El artefacto no pertenecía al Ejército rumano ni formaba parte de ejercicios del Ministerio de Defensa Nacional, sino que habría sido empleado en el conflicto ucraniano, la explosión no dejó víctimas.
El incidente ocurrió en un muelle cercano a la terminal petrolera de carga de gas, lo que generó preocupación por el riesgo potencial. La zona fue asegurada por el Servicio de Inteligencia rumano, la Guardia Costera y el Ministerio de Defensa Nacional, quienes evaluaban y neutralizaban el objeto cuando se produjo la detonación. El caso se encuentra bajo investigación.
Confirmación ucraniana y hallazgos adicionales
Poco después, las Fuerzas Armadas de Ucrania confirmaron oficialmente que el dron era suyo. El canal Digi-24 informó que se hallaron otros cuatro drones navales en la zona costera.
La Embajada rusa en Rumanía reaccionó con un comunicado en el que acusó al gobierno de Kiev de utilizar estos drones para “perpetrar ataques terroristas contra embarcaciones civiles y amenazar la navegación en el mar Negro”. Además, rechazó cualquier intento de vincular a Rusia con el incidente: “Cualquier intento de vincular directa o indirectamente estos drones con Rusia y responsabilizarla de este incidente carece por completo de fundamento”.
El episodio en Constanza refleja la creciente tensión en el mar Negro y la expansión del uso de drones navales en el conflicto. Aunque no hubo víctimas, el hallazgo de más artefactos en la zona incrementa la preocupación por la seguridad marítima y la estabilidad regional.