La mañana de este sábado, dos hombres que se encontraban detenidos en el Centro de Privación de Libertad de Machala fueron hallados sin vida en sus celdas. Las víctimas fueron identificadas como Bryan Alexis Avilés Ronquillo, de 24 años, y José Smith Guerra, ambos procesados como presuntos autores materiales del asesinato de Viviana del Rosario Cerón Yunga, ocurrido el 24 de febrero bajo el paso a desnivel de la avenida 25 de Junio.
De acuerdo con información preliminar de la Policía Nacional, los internos habrían fallecido por asfixia y estrangulación. Tras el descubrimiento, agentes especializados y personal de Criminalística acudieron al penal para levantar los cuerpos, recopilar indicios y realizar las pericias correspondientes.
Contexto del caso previo
Avilés y Guerra fueron detenidos minutos después del ataque armado que acabó con la vida de Cerón Yunga. La captura se produjo tras una persecución policial en la que los agentes identificaron la motocicleta utilizada en el crimen. Las primeras indagaciones apuntaron a que el asesinato podría estar relacionado con un presunto caso de extorsión: el esposo de la víctima, un empresario minero del cantón Camilo Ponce Enríquez, había recibido amenazas previas y presentado al menos dos denuncias formales antes del atentado.
La muerte de los dos reclusos dentro del centro penitenciario ha reavivado la atención sobre el caso y genera interrogantes sobre las condiciones de seguridad y vigilancia en el penal de Machala. Las autoridades mantienen abierta la investigación para determinar las circunstancias exactas de los fallecimientos, posibles responsables y si existe conexión con el crimen original.
El Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Adultas Privadas de la Libertad y Adolescentes Infractores (SNAI) y la Policía Nacional realizan las diligencias internas y forenses necesarias. Hasta el momento no se han reportado más detalles sobre posibles agresores o motivaciones dentro del penal.
La Fiscalía General del Estado y la Policía Judicial continúan trabajando en ambos casos: el asesinato de Viviana Cerón Yunga y las muertes de los dos procesados en custodia.