La derrota de Barcelona SC 1-2 ante Macará en el estadio Monumental estuvo marcada no solo por lo deportivo, sino también por graves incidentes de seguridad.
En la General Sur, un grupo de aficionados protagonizó disturbios e intentó ingresar al terreno de juego, lo que obligó al árbitro Augusto Aragón a detener el partido durante 30 minutos. La Policía Nacional intervino de inmediato para controlar la situación y evitar que los hinchas invadieran la cancha.
Tras los hechos, el Departamento de Prensa de Barcelona SC informó que, por motivos de seguridad, se suspendieron la rueda de prensa y la zona mixta, por lo que ni el entrenador César Farías ni los jugadores brindaron declaraciones oficiales.
La noche quedó marcada por la tercera derrota en los últimos cuatro partidos del conjunto torero y por los enfrentamientos en las graderías, que encendieron las alarmas sobre la seguridad en los estadios del país.