Diana Carolina González, una joven médica que acababa de graduarse de doctora y trabajaba en un hospital público de Machala, fue detenida por liderar una banda de extorsionadores y hoy recibió prisión preventiva. La jueza a cargo del caso determinó la medida cautelar tras la audiencia de flagrancia, por lo que González fue trasladada al Centro de Privación de Libertad Guayas N.º 2 (La Roca).
Junto a ella fueron enviadas a prisión preventiva sus dos cómplices:
- Dayana Suyin Molina Zambrano (30 años)
- Karen Yeleni Quezada Peñarrieta (26 años)
Las tres fueron aprehendidas en flagrancia por la Unidad Nacional Antisecuestros y Extorsión (UNASE) en la urbanización Ciudad Palmera, cuando intentaban cobrar seis mil dólares de una víctima a la que habían amenazado con muerte si no pagaba la “vacuna”.
Presumía lujosa vida en redes sociales
La doctora González se había convertido en una influencer en sus redes, donde publicaba constantemente fotos de viajes internacionales, ropa de marca y recorridos por zonas exclusivas de Medellín (Colombia). Su estilo de vida ostentoso contrastaba con su salario como médica pública y generó sospechas entre vecinos y colegas cuando comenzaron a circular las denuncias de extorsión.
La Fiscalía presentó pruebas que la vinculan directamente como la cabecilla de la banda: ella coordinaba las amenazas, enviaba mensajes intimidatorios y dirigía las operaciones de cobro. Las otras dos detenidas cumplían roles operativos, recibiendo el dinero y presionando a las víctimas.
Prisión preventiva y proceso penal
La jueza acogió el pedido de la Fiscalía y dictó prisión preventiva para las tres mujeres, considerando el riesgo de fuga, obstrucción de la justicia y la gravedad del delito. Todas fueron trasladadas a la Cárcel del Encuentro (Guayas N.º 2) en horas de la tarde.
El caso se mantiene en investigación para determinar el número total de víctimas, el monto recaudado por la banda y posibles nexos con grupos delictivos más amplios que operan en El Oro.
La detención de una profesional de la salud recién graduada ha generado conmoción y debate en Machala, donde muchos se preguntan cómo una doctora pudo liderar una red de extorsión mientras trabajaba en un hospital público.