Cada 3 de junio se conmemora el Día Mundial del Pie Equino Varo, una fecha que busca generar conciencia sobre esta condición congénita que afecta la posición de uno o ambos pies al nacer. En Ecuador, organizaciones dedicadas a la salud infantil destacan la importancia de detectar el problema a tiempo para evitar complicaciones futuras.
En el país, alrededor de 480 bebés nacen cada año con pie equino varo. Aunque esta condición puede afectar la movilidad y el desarrollo de los niños, especialistas señalan que un tratamiento oportuno permite corregirla en la mayoría de los casos.
Desde 2013, más de 1.100 niños han recibido atención gratuita a través del programa que desarrollan la Fundación Hermano Miguel y la organización internacional MiracleFeet. El servicio se ofrece en centros especializados ubicados en Quito, Guayaquil, Cuenca, Esmeraldas, Portoviejo y Pastaza.
La importancia del diagnóstico temprano
Los especialistas explican que el tratamiento tiene mejores resultados cuando inicia durante los primeros meses de vida. En estos casos, los niños pueden desarrollar sus actividades con normalidad y evitar limitaciones físicas en el futuro.
Para corregir esta condición se utiliza el método Ponseti, considerado uno de los tratamientos más efectivos a nivel mundial. El procedimiento consiste en la colocación progresiva de yesos correctivos y posteriormente el uso de férulas especiales durante la etapa de crecimiento.
Las organizaciones responsables del programa informaron que esperan incorporar 175 nuevos pacientes durante el período 2025-2026. Además, continuarán impulsando campañas de información y detección temprana en distintas provincias del país.
Especialistas recuerdan que el pie equino varo no tratado puede provocar dificultades permanentes para caminar y afectar la calidad de vida de quienes lo padecen. Por ello, recomiendan a los padres acudir a controles médicos desde los primeros días de vida para identificar cualquier señal de alerta.