Tras una investigación de aproximadamente tres meses, la Policía Nacional ejecutó una operación que permitió establecer responsabilidades en una estructura delictiva dedicada a la asociación ilícita, vinculada a delitos como secuestro extorsivo, robo a personas y robo de vehículos con extorsión.
Según el reporte oficial, se recibieron cinco denuncias en firme que fueron integradas con material audiovisual difundido en redes sociales, lo que permitió identificar a los responsables y su modus operandi. Los hechos se registraron en los distritos Durán, Esteros, Portete y Nueva Prosperina.
La investigación reveló que los delincuentes utilizaban aplicaciones de taxi ejecutivo para contactar a conductores. Una vez dentro del vehículo, los sometían con armas de fuego, borraban el historial de las aplicaciones y procedían a despojarlos de pertenencias, dinero y joyas. Además, obtenían claves bancarias y números de familiares para exigir pagos de entre 3.000 y 5.000 dólares a cambio de devolver los automotores.
La operación incluyó siete allanamientos y dejó como resultado la detención de cinco personas: cuatro hombres y una mujer, todos mayores de edad.
Con esta acción, la Policía logró desarticular una estructura que operaba bajo un esquema de amenazas y extorsión, afectando principalmente a conductores de taxis ejecutivos. La captura de los implicados constituye un golpe a la delincuencia organizada y refuerza la estrategia de seguridad en sectores críticos del área metropolitana de Guayaquil.