El Niño es un fenómeno natural que ocurre cuando las aguas del océano Pacífico ecuatorial se calientan más de lo normal. Forma parte del sistema ENOS (El Niño-Oscilación del Sur), que tiene tres fases: El Niño (caliente), La Niña (fría) y neutral.
¿Por qué se produce?
Normalmente, los vientos alisios soplan de este a oeste, empujando el agua cálida hacia Asia y haciendo que suba agua fría rica en nutrientes frente a Ecuador y Perú (eso se llama surgencia). Cuando esos vientos se debilitan o cambian de dirección, el agua caliente se mueve hacia el este, hacia nuestras costas. Eso altera todo el patrón de lluvias y temperaturas en el mundo.
¿Cómo va a ser el de 2026?
Según los últimos reportes de la NOAA (actualizados esta semana), hay un 82% de probabilidad de que El Niño se desarrolle entre mayo y julio de este año, y un 96% de que continúe hasta finales de 2026 o inicios de 2027. Hay bastante incertidumbre sobre qué tan fuerte será: algunos modelos hablan de un evento fuerte o muy fuerte, pero todavía no hay certeza de que sea un “Súper El Niño”.
¿Qué podemos esperar en Ecuador?
- En la Costa: Más lluvias de lo normal, riesgo de inundaciones, deslaves y afectaciones a la agricultura y pesca.
- En la Sierra y Amazonía: Tendencia a condiciones más secas, posible sequía y problemas con el agua.
- Otros impactos típicos: mayores temperaturas globales, posibles afectaciones a la generación eléctrica (más uso de térmicas) y problemas en infraestructura.
Es un fenómeno que se repite cada 2 a 7 años aproximadamente, y aunque es natural, el cambio climático puede hacer que sus efectos sean más intensos. Te recomiendo seguir las actualizaciones del INAMHI y el ERFEN, porque los pronósticos se afinan cada mes.