El presidente Daniel Noboa ratificó que las medidas arancelarias impuestas a Colombia no constituyen una “guerra comercial”, sino una respuesta a incumplimientos en la lucha contra el narcotráfico y la delincuencia organizada. En una entrevista con la revista Semana de Colombia, el mandatario ecuatoriano enfatizó que Ecuador ha declarado la guerra a la violencia, al narcotráfico, al contrabando y a la ilegalidad, no al pueblo colombiano.
Noboa señaló que, a pesar de los acuerdos establecidos hace dos años con el gobierno colombiano para robustecer la presencia militar en la frontera, estos nunca se cumplieron. Por el contrario, indicó que se retiraron tropas del ejército en zonas como Putumayo y Nariño, lo que ha permitido un aumento en la siembra de coca y mayor control por parte de guerrillas y narcotraficantes.
El jefe de Estado destacó el alto costo que Ecuador asume en seguridad fronteriza, estimado en 400 millones de dólares adicionales al año. “A nosotros nos toca gastar el doble”, afirmó, y criticó que Colombia haya vendido electricidad a Ecuador durante la crisis de 2024 a un precio mucho más alto que el que Ecuador cobró en 2017 cuando Colombia enfrentó una crisis similar.
Noboa también aclaró que el expresidente Álvaro Uribe no tuvo relación con la decisión de imponer los aranceles y lamentó que la falta de voluntad política por parte del gobierno de Gustavo Petro haya llevado a medidas drásticas que afectan la industria colombiana, recordando que Ecuador es uno de sus mejores clientes comerciales.
Finalmente, el mandatario expresó su deseo de que el próximo presidente de Colombia sea una persona firme en la lucha contra el crimen y el narcotráfico, comprometida con el empleo, la paz, la justicia y la dignidad. “Respetaré la decisión de los colombianos y trabajaré de la mano de cualquier presidente”, concluyó.