El presidente Daniel Noboa reiteró que la cooperación internacional en seguridad no responde a motivaciones ideológicas, sino a la necesidad de enfrentar amenazas comunes como el narcoterrorismo, el crimen organizado, la minería ilegal y la corrupción. En este contexto, destacó que estas estructuras operan de manera interconectada, por lo que combatir una sin atacar las demás resulta insuficiente.
Durante su intervención en la cumbre “Escudo de las Américas” en Miami, Noboa compartió con otros mandatarios la experiencia ecuatoriana en la lucha contra estas redes. Señaló que varios países de la región enfrentan dinámicas similares a las que Ecuador vivió en años anteriores, donde la minería ilegal se ha convertido en una vía clave para mover recursos ilícitos, dada la facilidad con que el oro circula.
El jefe de Estado advirtió que estas organizaciones buscan respaldo dentro de las instituciones públicas, incluida la justicia, para sostener sus operaciones. En Ecuador, sostuvo que han contado con apoyo de autoridades locales y actores políticos, utilizando recursos municipales, sistemas de videovigilancia y otras dependencias para actividades delictivas.
Avances en la lucha interna
Noboa presentó cifras que reflejan resultados concretos de la intervención: “Entre el 10 de febrero y el 8 de marzo, Guayaquil registró una reducción del 39 % en homicidios comparado con el mismo período del año anterior”. En el eje Guayaquil-Samborondón-Durán, la disminución alcanzó el 42 %.
El presidente enfatizó que la lucha contra estas mafias debe alcanzar también a sus colaboradores: “Los ecuatorianos no quieren impunidad”.
Corrupción en el sector salud
Noboa extendió el análisis al ámbito de la salud pública, donde operaban redes que ocultaban o sustraían medicamentos para revenderlos, beneficiándose además de contrataciones irregulares en hospitales.
“Por eso vemos asesinatos de personas que se rehúsan a seguir entregando contratos irregulares. Por eso están tan molestos con la compra centralizada. Antes tenían hospitales con presupuestos de USD 300 o 400 millones al año y hacían lo que les daba la gana; robaban lo que les daba la gana”.
El mandatario recordó que en lo que va del año el Gobierno ha destinado más de USD 300 millones adicionales en medicamentos, por encima del presupuesto original. Además, se está ampliando la distribución en el Ministerio de Salud Pública y dispensarios del Seguro Social Campesino para que los usuarios reciban sus tratamientos más cerca de sus hogares, reduciendo la dependencia de los hospitales principales.