El canciller cubano, Bruno Rodríguez, confirmó este jueves 14 de mayo que La Habana está “dispuesta a escuchar las características del ofrecimiento y la manera en que se materializaría” la propuesta de 100 millones de dólares en asistencia humanitaria directa al pueblo cubano, reiterada por Estados Unidos.
La declaración llega en un contexto marcado por el bloqueo energético impuesto por Washington y los apagones masivos que afectan a la isla. Rodríguez subrayó que, aunque Cuba no suele rechazar ayuda extranjera, esperan que la iniciativa “sea libre de maniobras políticas e intentos de aprovechar las carencias y el dolor de un pueblo bajo asedio”.

El Departamento de Estado anunció el miércoles 13 de mayo que la ayuda sería distribuida en coordinación con la Iglesia católica y otras organizaciones humanitarias independientes. El comunicado añadió que ahora corresponde a Cuba “aceptar la oferta o rechazar una ayuda vital y crucial”.
Rodríguez calificó de “incongruencia” la aparente generosidad de un gobierno que mantiene un castigo colectivo mediante la guerra económica, aunque reiteró que Cuba está abierta a recibir apoyo. El canciller señaló que aún no se ha aclarado si la asistencia será en efectivo o material, ni si se destinará a necesidades urgentes como combustibles, alimentos y medicinas.
En su mensaje, añadió que la mejor ayuda que podría brindar Washington sería desescalar las medidas del bloqueo energético, económico, comercial y financiero, recrudecido en los últimos meses y que afecta severamente a todos los sectores de la economía cubana.
La propuesta estadounidense abre un nuevo capítulo en la compleja relación bilateral, donde la ayuda humanitaria se convierte en un terreno de disputa política y diplomática.