La bancada de Revolución Ciudadana (RC5) reaccionó con contundencia y medidas concretas ante la decisión del CNE de adelantar las elecciones seccionales al 29 de noviembre de 2026.
El movimiento, liderado por el expresidente Rafael Correa, calificó el adelanto como una “maniobra política” e “imposición” del gobierno de Daniel Noboa para perjudicar su participación. Consideran que el argumento del fenómeno de El Niño es solo una “excusa” y que la medida es inconstitucional, ya que incluso durante la pandemia del COVID-19 no se modificaron las fechas electorales.
Orden directa de Rafael Correa
El expresidente instruyó a todos los potenciales candidatos de RC5 a desafiliarse de inmediato del movimiento. El objetivo es evitar que queden “atrapados” por la suspensión de 9 meses que actualmente pesa sobre la RC5, dictada por el Tribunal Contencioso Electoral. De esta forma, podrán inscribirse por otras organizaciones políticas o alianzas y no perder la oportunidad de participar en las elecciones.
Comunicado oficial de RC5
Gabriela Rivadeneira, presidenta del movimiento, confirmó la instrucción mediante un comunicado: “A las y los compañeros que tienen interés en presentarse en las elecciones seccionales, se les solicita de manera inmediata desafiliarse de la RC5. En las próximas semanas daremos nuevas instrucciones.”
Rivadeneira aseguró que el correísmo participará “de forma orgánica, colectiva y disciplinada” en las elecciones, aunque sea fuera del registro actual del movimiento.
Tensiones internas
El adelanto también generó un enfrentamiento público dentro del propio correísmo. Luisa González, ex candidata presidencial y expresidenta de RC, criticó duramente a la prefecta de Pichincha, Paola Pabón, por su postura frente a la decisión del CNE.
Estrategia del correísmo
Ante el acortamiento drástico de los plazos, la estrategia del movimiento es clara:
- Denunciar el adelanto como antidemocrático e inconstitucional.
- Ordenar la desafiliación inmediata de precandidatos para salvar su participación.
- Mantener la unidad y organizar la participación, posiblemente mediante alianzas con otros movimientos.
El adelanto electoral obliga al correísmo a moverse con rapidez en las próximas semanas para definir candidaturas y posibles coaliciones.