Siete años después de su último trabajo de estudio y más de dos décadas tras revolucionar la pista con Confessions on a Dance Floor (2005), Madonna vuelve con su decimoquinto álbum: Confessions II. A sus 67 años, la Reina del Pop reafirma su capacidad de reinventarse y marcar tendencia en la industria.
El disco recupera la estética retro y el icónico efecto de crossfade entre canciones, ofreciendo una experiencia continua de 64 minutos, como un set de DJ. Bajo la producción de Stuart Price, la propuesta fusiona synth-pop, dance clásico y electrónica, con un enfoque espiritual: “bailar, celebrar y rezar con nuestros cuerpos”, según palabras de la propia artista.
Crítica especializada
- NME: “Su regreso más emocionante y vital en más de veinte años”.
- Rolling Stone: “Un groove ininterrumpido que fluye como un set de club”.
- Pitchfork: “La reinvención más impresionante hasta la fecha”.
El álbum equilibra nostalgia y frescura con invitados de distintas generaciones:
- Sabrina Carpenter en Bring Your Love.
- Feid en Read My Lips.
- Stromae y Martin Garrix en My Sins Are My Saviour.
- Lola León, hija de la cantante, en The Test.