El Tribunal Supremo de Puerto Rico emitió un fallo clave en el caso que enfrenta al cantante Bad Bunny (Benito Antonio Martínez Ocasio) con su expareja, la abogada Carliz de la Cruz Hernández, quien reclama una compensación de USD 40 millones por el uso no autorizado de su voz en la icónica frase “Bad Bunny, baby”.
Origen del conflicto
- En 2015, cuando ambos mantenían una relación sentimental, Bad Bunny le pidió a Carliz que grabara la frase con su celular para construir su identidad artística.
- El audio se convirtió en un sello distintivo del artista, apareciendo en temas como Pa’ ti (2017) y Dos mil 16, incluido en el álbum Un verano sin ti (2022).
- La voz también fue utilizada en conciertos multitudinarios en EE. UU., República Dominicana y Puerto Rico sin consentimiento escrito.
Desarrollo del caso
- En 2022, representantes del artista ofrecieron a Carliz USD 2.000 por los derechos de la grabación, pero ella rechazó el acuerdo.
- El disco se publicó manteniendo la voz, lo que motivó la demanda por daños, perjuicios y violación de derechos de imagen y morales de autor.
- El Tribunal Supremo consideró que la demanda expone hechos plausibles sobre la existencia de una obra original y creativa, rechazando la petición de desestimación de la defensa.
- El caso regresa ahora al Tribunal de Primera Instancia de San Juan, donde se analizarán pruebas y testimonios para determinar si procede la indemnización.
Este proceso podría marcar un precedente en la industria musical sobre el respeto a la propiedad intelectual y derechos de imagen, especialmente en el uso de grabaciones personales que se transforman en elementos de marca artística.