La obra contempla una intervención integral de la vía, con renovación de servicios básicos, ampliación de aceras, soterramiento de cables y mejoras en movilidad y espacio público.
La transformación de la avenida Rodolfo Baquerizo Nazur, en el sector de La Alborada, Guayaquil, alcanzó este viernes una nueva fase con el inicio de los trabajos de pavimentación con hormigón armado en el tramo sur-norte.
La intervención forma parte de un proyecto municipal destinado a modernizar uno de los principales corredores viales y comerciales del norte de la ciudad, por donde circulan diariamente alrededor de 56.000 vehículos.
Previo al inicio de la pavimentación, la Dirección General de Obras Públicas ejecutó trabajos estructurales que incluyeron la renovación de los sistemas de agua potable, aguas servidas y aguas lluvias, además del mejoramiento de la base de la vía.
La colocación del hormigón armado se desarrollará en tres fases, con el objetivo de mantener una intervención ordenada y coordinar los distintos componentes del proyecto. De acuerdo con la planificación, la primera fase se extenderá hasta el lunes y se prevé que la avenida sea habilitada nuevamente al tránsito vehicular en septiembre.
Para los moradores, la intervención representa una mejora esperada durante años. Jorge Quiroz, abogado y habitante de La Alborada desde hace cuatro décadas, destacó los trabajos realizados y su impacto para la comunidad.
“Será para el beneficio de todos los habitantes del sector. Me ha gustado la conformación de la capa de hormigón armado. Eso es garantía de los próximos 50 años”, manifestó el morador.
El proyecto también contempla una renovación integral del espacio público. Entre las obras previstas están la construcción de aceras más amplias, rampas de accesibilidad, nuevos cruces peatonales, soterramiento de cables, luminarias LED y nueva señalización vial.
A esto se suma la incorporación de vegetación mediante la siembra de árboles en las aceras y en el parterre central, con el objetivo de fortalecer la infraestructura verde de esta zona del norte de Guayaquil.
La obra cuenta con una inversión aproximada de USD 3,9 millones y beneficiará directamente a más de 8.000 habitantes. Además de mejorar las condiciones de la avenida, la intervención busca optimizar la movilidad y la seguridad vial en uno de los corredores con mayor flujo vehicular de La Alborada.