Tras cuatro días de racionalización del servicio de transporte público, la noche del jueves se firmó un acuerdo que puso fin a la medida de presión aplicada por los transportistas del cantón. Durante ese lapso, las unidades trabajaron únicamente entre las 08:00 y las 14:00, lo que obligó a la ciudadanía a movilizarse en camionetas, furgonetas y buses de otras modalidades, insuficientes para cubrir la demanda.
El acuerdo fue anunciado cerca de las 20:00 por la alcaldesa Diana Caiza y el director de Movilidad del Municipio, Juan Tenorio, quienes confirmaron que se alcanzaron compromisos para restablecer el servicio urbano y rural en las 22 líneas. Entre los puntos acordados figura la entrega de USD 700 en combustible por seis meses, medida que será tratada en sesión extraordinaria del Concejo Cantonal el próximo lunes 8 de junio.
“También es el compromiso la mejora del servicio, pues es el consenso de las operadoras urbanas y rurales”, señaló Manuel Escobar, gerente de la Unión del Transporte Público de Ambato, tras la firma del acuerdo.
Reacciones y retorno a la normalidad
La alcaldesa Caiza subrayó que la administración municipal ha estado abierta al diálogo con todos los sectores, y destacó que el consenso alcanzado permitirá recuperar la normalidad en la ciudad. Desde este viernes, las actividades educativas también se reanudan en sus horarios habituales, con asistencia presencial de estudiantes y docentes.
El acuerdo marca el cierre de una semana de tensiones en Ambato y devuelve la tranquilidad a miles de usuarios que dependen del transporte público. La expectativa ahora se centra en que los compromisos asumidos por las operadoras se traduzcan en un servicio más eficiente y seguro para la ciudadanía.